Según antiguas leyendas celtas, Tirnanog - La tierra de la eterna juventud,

es una isla mágica donde se puede ser feliz por siempre.


Creando Tirnanog es nuestro intento, casi como un susurro, de contar la vida de artesano.
De puntitas de pie, y sin pedir permiso, inventamos nuestro Tirnanog con lo que hacemos.




Organizando el taller

Un poco tarde para empezar una entrada de esta manera pero...
Empecemos desde el principio!

Después de que varios amigos de la web que se inician con el modelado fueron preguntándonos detalle por detalle, me di cuenta que, algunas "tonteras" nos llevó años autoaprender.
Entonces, aunque algunas de las cosillas suenen muy obvias para la mayoría, se me ocurrió mostrar herramientas y lugar de trabajo para compartir, tal vez un poco aprender, y de paso chusmear!

Mi marido y yo realizamos varias artesanías distintas, por lo que nuestros materiales son innumerablemente eternos. Pero todo surgió con el modelado en porcelana fría. Así que hacia allá vamos!

Lo primero es lo primero: la porcelana fría.
Siempre tenemos ya teñido (lo hacemos con pinturas acrílicas) una buena bolita de los colores clásicos, que son: amarillo, rojo, verde, azul, violeta, negro, marrón y color piel (del que usamos dos tonos, uno más clarito para las hadas y uno más "bronceado" para los duendes).

Con estos colores, más el blanco, hacemos todas las mezclas que surjan en el momento. Todas estas bolas, más la blanca, más algunos pedacitos de papel film para los colores que preparemos, los tenemos guardaditos en tappers. Así duplicamos las medidas de seguridad para que no se sequen.


Las herramientas.
Cuando comenzamos, allá como hace 10 años, nuestras herramientas era cualquier cosa que encontráramos. Cuchillos, palitos, pedazos de juguete rotos de mis sobrinos. Lo que hubiera a mano para darle forma y textura a las cosas.
Con el tiempo, nos fuimos profesionalizando. Al punto de tener infinidad de juegos de estecas y bolillos, como verán en la foto.

Claro que, al fin y al cabo, sólo son decorativos. Porque lo que realmente usamos SIEMPRE es esto:
Una esteca que corte, una esteca con punta, y una esteca con bolillo. Más, imprescindible, una buena tijera con punta, con la que cortamos toda la porcelana, desde los dedos de las manos hasta la vestimenta de nuestros seres.
Esta tijera es especial. Teníamos una igual que le "robamos" a mi mamá hace mucho tiempo. Y un día se desarmó por completo. Cinco tijeras conseguimos provisoriamente antes de volver a encontrarla. Porque, cualquier tijera sirve para cortar, pero la precisión de unos pequeños deditos de la mano no podemos hacerla con cualquiera. Será cuestión de costumbre, o más bien maña. Pero será!
Además, a este súper combo se le suma un rodillo para amasar. Que no es más que un caño de pvc pequeño, que venden como una herramienta del modelado y por lo tanto sale un poco más de lo que
realmente es.
 Y, para unir absolutamente todo: Plasticola! Y pongo la marca porque, para nosotros, es fundamental. Bien podría no hacer publicidad, pero no sería lo mismo poner "cola vinílica" y que esta esté muy líquida o muy aguada, como nos ha pasado cuando empezamos y usábamos la que encontrábamos.
Como usamos realmente mucha cantidad, y compramos potes de 1kg, y como, además, algunas cosillas las tenemos que pegar con mucha precisión, usamos esta tapita de lata y un escarbadientes, que a cada ratito se repone porque se pegotea demasiado. Cada tanto, esa tapa se vacía y se limpia. Y pobre del día que nos falte porque  no sé qué haríamos!

Estas son nuestras herramientas básicas. Pero también es fundamental contar con un buen apoyo. Para trabajar la porcelana, nada como una buena y vieja mesa de madera (vieja para no sentir que la arruinamos, pero no tanto como para que tenga muchas marcas y eso nos "pegotee" la masa). Y, para dejar secar cada pieza o el duende entero mismo, individuales de fibrofácil. Así como se consiguen, sin pintar ni barnizar ni nada.
 Hemos probado otras cosas, y en muchos lugares recomiendan goma eva. Pero, a decir verdad, nada nos ha dado mejores resultados que estos individuales, que suelen estar esparcidos con "cosas" por toda la casa. Sea lo que prefieras, nunca elijas nada muy sedoso o brilloso, porque cuando vayas a retirar tu pieza, estará completamente pegada a la base.

Además de lo básico, cada duende, cada hada, cada cosita que se nos ocurre, requiere un montón de otros elementos. Moldes, accesorios, cintas, sogas, troncos, canutillos, gibré, guata, piel sintética, tela, perlas, tanza, etc, etc, etc. Y, después de muchos años de perder el tiempo, aprendimos que lo fundamental para trabajar bien es la organización. Así que, además de tener todo en cajitas etiquetado, decidimos hacer las etiquetas con cartón y pintura de pizarrón, así cada cajita es variable en contenido sin tener que arruinarla.
Acá una muestra de uno de nuestros estantes. El que encontré mejor ordenado como para sacarle una foto!

También tenemos esta hermosa cajonerita que decoramos especialmente. Como las que ahora venden para organizar la bijou. Díganme que no es preciosa?!?!?

Y en alguno de sus cajoncitos: ojos! Movibles, grandes, tipo canutillos, negros en su mayoría, y perlitas para las hadas. Además de estos tubitos, tenemos una caja grandota donde tenemos el stock, por cualquier inconveniente. Nada puede ser tan grave que ir por la mitad de un rostro y descubrir que no te quedaron ojos! Así que usamos estos frascos para dividir nuestro stock y tener siempre un poquito a mano.

Y, por último, nuestro tablero! Donde colocamos cada pedido ni bien es recibido. Para saber con qué tiempo contamos, qué materia prima tenemos que chequear antes de arrancar, o incluso qué producto requiere más tiempo de elaboración y por eso lo necesitamos comenzar primero. Pero, como verán, nuestro tablero de corcho no es sólo trabajo: fotos, frases, calendario, recortes, cualquier cosita con cariño que encontremos y nos guste.

Y ahora sí, lo más "loco", pero últimamente útil. La puerta de nuestro taller! Si, resulta que hace un tiempo compramos un litro de pintura para pizarrón, porque se me ocurrió pintar así las macetas para dejar frases bonitas o saber cuándo había plantado algunas semillas. Pero después de pintar mil macetas, sigue sobrado casi todo el litro de la pintura. Entonces me agarró una necesidad compulsiva de pintar todo en pizarrón. Y, lógicamente... le tocó a la puerta!
Todas las ideas y las tonteras las escribo ahí. Me compré tizas de todos colores, que en la foto mucho no se aprecian pero que en vivo y en directo quedan genial.
Y, si ven con detenimiento, al costado tienen una de nuestras bibliotecas, llena de las cajitas que ya les conté.
Como verán, no habría sigo un post muy instructivo pero sí entretenido. Y por ahí a alguno le sirve para sacar alguna idea. Yo recomiendo la de la pintura de pizarrón! Y si alguno quiere me avisa que sigo pintando cosas y todavía me queda un litro!!!!!!