Según antiguas leyendas celtas, Tirnanog - La tierra de la eterna juventud,

es una isla mágica donde se puede ser feliz por siempre.


Creando Tirnanog es nuestro intento, casi como un susurro, de contar la vida de artesano.
De puntitas de pie, y sin pedir permiso, inventamos nuestro Tirnanog con lo que hacemos.




Tutorial para principiantes: Abejita en porcelana fría

Para los expertos, pasar de largo! (van a aburrirse mucho).
Para quienes tengan ganas de comenzar a modelar. No quieran traumarse con complicados productos y tutoriales, o simplemente deseen decorar alguna cajita, armar algún pequeño souvenir para su hijo, o preparar originales tarjetitas del día del amigo con anticipación: Abejita en porcelana fría!
Bien sencilla y fácil...


 Hacemos dos bolitas iguales blancas en porcelana fría. Cuando hay que hacer muchos iguales, para no equivocarnos con el tamaño, nos conviene preparar todas las bolitas que necesitemos y tenerlas envueltas en film mientras realizamos de a una.

 Alargar con el dedo desde un extremo, cada bolita. 

 Luego, aplastarla entre lo dedos para formar una gotita.

 Colocarle un poco de cola escolar (de buena marca) en la punta de una gotita.

 Y colocar la otra gotita encima, haciendo un poco de presión para que peguen.

 Tomar una bolita un poco más grande, color amarillo. Y alargarle un extremo al igual que hicimos con cada ala, pero, esta vez, no la aplastamos. 

 Colocar cola en el centro de las dos alas...

 Y pegarle el cuerpito.

 Tomar otra bolita de porcelana amarilla, esta vez más chiquitita, y aplastarla un poquito.

 Colocar cola en el extremo superior del cuerpo y pegarla. Dejar secar por completo. Como es pequeña, de un día para el otro ya va a estar lista. Recordá de dejarlas secar sobre una superficie de madera no laqueada, o goma eva. Así no se pega. 

 Cuando esté seca, pintar con acrílico (o témpera, o lo que tengas!) color negro, las rayitas de la abeja. 

 Hacerle los ojitos, si querés, la nariz, la boca. Yo le hago sólo ojitos porque es muy chiquita y así me parece más graciosa. 

Y voilá!!! Ya está lista tu abejita!


  • Es una sencilla idea para decorar objetos, cajas, cajones, portarretratos, portalápices, broches para portamensajes. 
  • También podés armar varias y colgarlas todas juntas con tanza a un tronquito o rosca para armar un dulce móvil. 
  • Decorar tus tarjetas personales, o invitaciones infantiles, o envoltorios de regalo. 
  • Podés calzarles un palito de brochette en la base cuando todavía está húmeda, y así tener bonitos tutores para tus plantas (siempre que sean de interior, si las querés poner afuera, vas a tener que ponerle laca y barniz para protegerla de las inclemencias del tiempo). 
  • O también, armar un sencillo souvenir, pegándolas sobre una rodajita y agregándole pinches de alambre para hacerlas tarjetero. 
  • Pegarles de atrás un prendedor. 
  • Armar señaladores con cartón microcorrugado de colores...


Dejá volar tu imaginación. Y animate! Que todos somos artesanos!!!

Paseando por el jardín

Cuando se puede, nada mejor que hacer una sesión de fotos en el jardín!
La excusa ideal para tomar unos mates al sol, acomodar algunos yuyos del pasto y esconder duendes y hadas entre ellos para jugar un ratito.
Tal vez no seamos muy buenos fotógrafos, y  mucho menos grandes artesanos. Pero sin dudas, la combinación de ambas cosas, con un poquito de imaginación, quedan muy bonitas.







 
 
Y, además, tenemos la suerte de estar rodeados de tréboles, que le dan un toque de color (y de magia y misterio) a nuestras cositas.







Cuadro en porcelana

Después de años de imaginar el lugar perfecto. Después de un mes de trabajo nocturno haciendo piedrita por piedrita. Después de varios meses de terminado...
Por fin podemos presentarles: Nuestro cuadro!
Les subo fotos de los procesos.

Está hecho íntegramente en porcelana fría y el marco mide 90 x 80cm.
El único detalle a tener en cuenta es el orden de las partes a realizar, que está determinado por la distancia o la cercanía visual. A mayor distancia, se hacen primero!
Y empieza la pintura!!!!!!
Se pintó con acrílicos, y se le hizo juego de luces y sombras con pincel seco.
Perdonen que no tengo una foto del cuadro con el marco terminado! Prometo subirla en poco tiempo!!!
En este momento aprovecho a ponerme al día con el blog en Valeria del Mar, trabajando en nuestro gazebo por las vacaciones de invierno. 
Y justo acá me di cuenta que me falta la foto final!
Esperamos les guste y ayude a alguien a animarse a hacer arte con materiales no tan comunes.
Lleva su tiempo, pero la satisfacción de hacerlo y el efecto en realce son únicos!!!

Si pudiera ser niño otra vez...

Si pudiera ser niño otra vez disfrutaría
cada segundo como una eternidad.
El mayor desafío sería ganar una carrera en bicicleta.
Las decisiones más importantes
 dependerían de un pan y queso.

Me abrazaría más seguido a mis padres.
Las sonrisas serían carcajadas,
y las lágrimas se solucionarían con un helado de chocolate.

Podría ser lo que quisiera de grande
sin fijarme en el sueldo.
Donde la plata suficiente era la que alcanzaba
para un alfajor en el recreo.

Si fuera niño de nuevo, mis mejores amigos serían
amigos para siempre y sin condiciones,
porque el mayor error que podrían cometer
sería elegirme último en un picado.

El peor de los miedos se solucionaría encendiendo un velador.
Ni en mis juegos solitarios me sentiría solo.
La mejor transacción sería tres repetidas por una figurita difícil.

Me seguiría preguntando por que los “grandes”
viven tan tristes y enojados.

Y juraría, sin cruzar los dedos, nunca crecer.

Nuestra puerta

Hace casi tres años nos mudamos.
Pero, antes de ello, lo primero que acondicionamos fue la habitación que sería nuestro taller. Es decir, donde pasaríamos la mayor parte del día (e incluso algunas noches). La pintamos de verde. Pero no un verde cualquiera. Necesitábamos que resistiera montones de manchas. Entonces la pintamos en varias gamas, y le agregamos encima una pátina para que, por ejemplo la pintura, no se adhiriera tanto. Y parece que dio resultado!
Pero desde hace casi tres años que quería hacer algo. Esa puerta, la de entrada, tan blanca y pura...
Y tardé casi tres años en descubrir qué quería hacer en ella.
Pero la otra tarde, por fin me decidí. Quería un dibujo rústico, muy boscoso, para que pudiera servir de fondo a las fotos que les sacamos a los productos.
Y arranqué, pero siempre tengo el maldito defecto de arrancar no por el fondo sino por el objeto que quiero pintar. Sé que está mal. Sé que me atrasa y complica mucho el trabajo. Pero no puedo hacerlo de otra manera. Sobre todo porque, a medida que voy pintando, es cuando voy descubriendo qué es exactamente lo que quiero.
Así que... así empecé, con mis dos grandes árboles.

Después descubrí que no quería un cielo azul. En azul no combinaba con nada en la habitación y, además, la parte interna de la puerta del placard está pintada con un bonito cielo azul en donde sacamos fotos a los atrapasueños y las hadas. Esta puerta tenía que ser menos naif. 
Entonces comencé a mezclar colores: amarillo, mostaza, beige, blanco. Con pintura muy aguada y un trapo. En realidad, debo de confesar que, para esta altura, todo el taller estaba convulsionado y agarré lo primero que tenía a mano, que era un trozo de tela del borrador del pizarrón (tengo un moderno borrador al que se le van quitando pedacitos de tela cuando se hacen viejos, para que siempre siga borrando bien). Pero esta textura un poco rugosa me vino genial y la usé. 

También descubrí que necesitaba hacer dos niveles de altura distintos, porque para usar como fondo de las fotos, los duendes pequeños necesitaban estar apoyados sobre un baúl, y los más grandes casi en el piso.
Así que el horizonte lo puse un poco "más allá".

 Entonces, para generar esa doble altura y que los duendes más pequeños (que iban a estar más altos) pudieran tener algo de "fondo" bonito, hice una tanda de árboles más alejados.

Y, al principio prolijamente...

...ya después casi compulsivamente, les agregué follaje. Porque, bueno, como ya dije, el taller es verde, y necesitaba que mi puerta por el momento marrón, tuviera mucho de nuestro color favorito.
Podríamos decir que estaba terminada. Pero no. Le faltaba ese toque. Algo difícil de explicar, pero algo que yo necesitaba para que fuera MI puerta y no una puerta.

Entonces le pinté unos farolitos en las ramas más altas. 

Unos hongos finitos en mi árbol favorito.
Y le agregué un poquito de "neblina" esfumando de blanco con un pincel viejo.

Y voilá! El taller ya tenía la puerta que imaginaba.

Para que los duendes más grandes tuvieran un paisaje en el que les gustara posar para las fotos. 

Y para que un montón de duendecitos pudieran jugar tranquilos entre sus ramas!




Organizando el taller

Un poco tarde para empezar una entrada de esta manera pero...
Empecemos desde el principio!

Después de que varios amigos de la web que se inician con el modelado fueron preguntándonos detalle por detalle, me di cuenta que, algunas "tonteras" nos llevó años autoaprender.
Entonces, aunque algunas de las cosillas suenen muy obvias para la mayoría, se me ocurrió mostrar herramientas y lugar de trabajo para compartir, tal vez un poco aprender, y de paso chusmear!

Mi marido y yo realizamos varias artesanías distintas, por lo que nuestros materiales son innumerablemente eternos. Pero todo surgió con el modelado en porcelana fría. Así que hacia allá vamos!

Lo primero es lo primero: la porcelana fría.
Siempre tenemos ya teñido (lo hacemos con pinturas acrílicas) una buena bolita de los colores clásicos, que son: amarillo, rojo, verde, azul, violeta, negro, marrón y color piel (del que usamos dos tonos, uno más clarito para las hadas y uno más "bronceado" para los duendes).

Con estos colores, más el blanco, hacemos todas las mezclas que surjan en el momento. Todas estas bolas, más la blanca, más algunos pedacitos de papel film para los colores que preparemos, los tenemos guardaditos en tappers. Así duplicamos las medidas de seguridad para que no se sequen.


Las herramientas.
Cuando comenzamos, allá como hace 10 años, nuestras herramientas era cualquier cosa que encontráramos. Cuchillos, palitos, pedazos de juguete rotos de mis sobrinos. Lo que hubiera a mano para darle forma y textura a las cosas.
Con el tiempo, nos fuimos profesionalizando. Al punto de tener infinidad de juegos de estecas y bolillos, como verán en la foto.

Claro que, al fin y al cabo, sólo son decorativos. Porque lo que realmente usamos SIEMPRE es esto:
Una esteca que corte, una esteca con punta, y una esteca con bolillo. Más, imprescindible, una buena tijera con punta, con la que cortamos toda la porcelana, desde los dedos de las manos hasta la vestimenta de nuestros seres.
Esta tijera es especial. Teníamos una igual que le "robamos" a mi mamá hace mucho tiempo. Y un día se desarmó por completo. Cinco tijeras conseguimos provisoriamente antes de volver a encontrarla. Porque, cualquier tijera sirve para cortar, pero la precisión de unos pequeños deditos de la mano no podemos hacerla con cualquiera. Será cuestión de costumbre, o más bien maña. Pero será!
Además, a este súper combo se le suma un rodillo para amasar. Que no es más que un caño de pvc pequeño, que venden como una herramienta del modelado y por lo tanto sale un poco más de lo que
realmente es.
 Y, para unir absolutamente todo: Plasticola! Y pongo la marca porque, para nosotros, es fundamental. Bien podría no hacer publicidad, pero no sería lo mismo poner "cola vinílica" y que esta esté muy líquida o muy aguada, como nos ha pasado cuando empezamos y usábamos la que encontrábamos.
Como usamos realmente mucha cantidad, y compramos potes de 1kg, y como, además, algunas cosillas las tenemos que pegar con mucha precisión, usamos esta tapita de lata y un escarbadientes, que a cada ratito se repone porque se pegotea demasiado. Cada tanto, esa tapa se vacía y se limpia. Y pobre del día que nos falte porque  no sé qué haríamos!

Estas son nuestras herramientas básicas. Pero también es fundamental contar con un buen apoyo. Para trabajar la porcelana, nada como una buena y vieja mesa de madera (vieja para no sentir que la arruinamos, pero no tanto como para que tenga muchas marcas y eso nos "pegotee" la masa). Y, para dejar secar cada pieza o el duende entero mismo, individuales de fibrofácil. Así como se consiguen, sin pintar ni barnizar ni nada.
 Hemos probado otras cosas, y en muchos lugares recomiendan goma eva. Pero, a decir verdad, nada nos ha dado mejores resultados que estos individuales, que suelen estar esparcidos con "cosas" por toda la casa. Sea lo que prefieras, nunca elijas nada muy sedoso o brilloso, porque cuando vayas a retirar tu pieza, estará completamente pegada a la base.

Además de lo básico, cada duende, cada hada, cada cosita que se nos ocurre, requiere un montón de otros elementos. Moldes, accesorios, cintas, sogas, troncos, canutillos, gibré, guata, piel sintética, tela, perlas, tanza, etc, etc, etc. Y, después de muchos años de perder el tiempo, aprendimos que lo fundamental para trabajar bien es la organización. Así que, además de tener todo en cajitas etiquetado, decidimos hacer las etiquetas con cartón y pintura de pizarrón, así cada cajita es variable en contenido sin tener que arruinarla.
Acá una muestra de uno de nuestros estantes. El que encontré mejor ordenado como para sacarle una foto!

También tenemos esta hermosa cajonerita que decoramos especialmente. Como las que ahora venden para organizar la bijou. Díganme que no es preciosa?!?!?

Y en alguno de sus cajoncitos: ojos! Movibles, grandes, tipo canutillos, negros en su mayoría, y perlitas para las hadas. Además de estos tubitos, tenemos una caja grandota donde tenemos el stock, por cualquier inconveniente. Nada puede ser tan grave que ir por la mitad de un rostro y descubrir que no te quedaron ojos! Así que usamos estos frascos para dividir nuestro stock y tener siempre un poquito a mano.

Y, por último, nuestro tablero! Donde colocamos cada pedido ni bien es recibido. Para saber con qué tiempo contamos, qué materia prima tenemos que chequear antes de arrancar, o incluso qué producto requiere más tiempo de elaboración y por eso lo necesitamos comenzar primero. Pero, como verán, nuestro tablero de corcho no es sólo trabajo: fotos, frases, calendario, recortes, cualquier cosita con cariño que encontremos y nos guste.

Y ahora sí, lo más "loco", pero últimamente útil. La puerta de nuestro taller! Si, resulta que hace un tiempo compramos un litro de pintura para pizarrón, porque se me ocurrió pintar así las macetas para dejar frases bonitas o saber cuándo había plantado algunas semillas. Pero después de pintar mil macetas, sigue sobrado casi todo el litro de la pintura. Entonces me agarró una necesidad compulsiva de pintar todo en pizarrón. Y, lógicamente... le tocó a la puerta!
Todas las ideas y las tonteras las escribo ahí. Me compré tizas de todos colores, que en la foto mucho no se aprecian pero que en vivo y en directo quedan genial.
Y, si ven con detenimiento, al costado tienen una de nuestras bibliotecas, llena de las cajitas que ya les conté.
Como verán, no habría sigo un post muy instructivo pero sí entretenido. Y por ahí a alguno le sirve para sacar alguna idea. Yo recomiendo la de la pintura de pizarrón! Y si alguno quiere me avisa que sigo pintando cosas y todavía me queda un litro!!!!!!