Según antiguas leyendas celtas, Tirnanog - La tierra de la eterna juventud,

es una isla mágica donde se puede ser feliz por siempre.


Creando Tirnanog es nuestro intento, casi como un susurro, de contar la vida de artesano.
De puntitas de pie, y sin pedir permiso, inventamos nuestro Tirnanog con lo que hacemos.




Como modelar un rostro

    Antes que nada, tené un rostro a mano (en foto o en una escultura, de ser humano, mujer, duende, lo que quieras!). Separá mentalmente las piezas que conforman el rostro: mentón, labio inferior, labio superior, pómulos, nariz, ojos, párpado, frente, orejas.

     Una vez que tenés definidas las proporciones de las partes que lo conforman, a trabajar! Utilizá una esfera de telgopor para tener mayor estabilidad. Encontrale un punto de apoyo (puede ser dentro de un vaso) para que media esfera te que
de hacia afuera. Recubrí la media esfera con una fina capa de porcelana.

     Luego comenzá a agregarle una a una las piezas que conforman el rostro, teniendo en cuenta que algunas partes van por debajo y otras por arriba. En general, recomiendo que empieces por el mentón y el labio inferior, luego el labio superior, los pómulos, ojos, párpados, y por último la nariz.
      Entonces, tomá un pequeño pedazo de porcelana y dale la forma de triángulo redondeado en su extremo. Colocalo en la base de la media esfera recubierta (si el recubrimiento está blando, no hace falta que lo pegues, sino, agregale una gotita de cola vinílica para unir). Luego que ubiques el mentón, con tus dedos si la cara es gran
de, o con una esteca o palillo redondeado (que no termine en punta) desplazá los bordes del mentón hacia la base de la esfera. De esta manera, el mentón quedará unido y no se notará su añadidura. Si lo sentís un poco duro, humedecé la esteca en agua.

    Así vas agregando cada parte del rostro, el labio inferior, el labio superior que se superponga al labio inferior en su comisura, los pómulos que se superpongan levemente a los labios. Luego colocale los ojos, de muñeco o canutillos, en el lugar correcto y hundilos bien. Agregale párpado inferior y superior. Algo más de porcelana para darle forma a la frente. Y por último la nariz, siempre "cosiendo" las uniones de cada pieza que agregues.

     Recordá que los duendes no son tan proporcionales como los seres humanos, por lo que siempre es divertido jugar con algún rasgo exagerado que pueda tener: una nariz gigantezca, unos cachetes bien caídos, los ojos bien juntitos o super separados.

     Ah... y no te olvides que los duendes viven casi 500 años, así que, una vez terminado todo, marcale cuantas arrugas te surgan: bajo y al costado de los ojos, en el centro de la frente, hoyuelos en su mentón o comisura de los labios, etc.

 




1 comentario:

  1. Hola!! Que alegria haber recibido el comenterio en mi blog, yo me enamoré de los duendes desde la primera vez que los ví, y cada vez que viajo, voy al ngocio y me traigo uno, son hermosos, reflejan todo el Amor que ponen en ellos al crearlos.
    Gracias!!
    Besos♥

    ResponderEliminar

Tu comentario o consulta nos ayuda a crecer y crear. Gracias por dejarnos unas palabras!!!