Según antiguas leyendas celtas, Tirnanog - La tierra de la eterna juventud,

es una isla mágica donde se puede ser feliz por siempre.


Creando Tirnanog es nuestro intento, casi como un susurro, de contar la vida de artesano.
De puntitas de pie, y sin pedir permiso, inventamos nuestro Tirnanog con lo que hacemos.




Decorando el taller

 
 Anduvimos de decoradores!!!

Toda persona sabe que la mejor manera de hacer las cosas bien, es mantener el orden y la limpieza en el lugar de trabajo... Pero un artesano... Tiene que ponerle magia!!!

Así que agarré la puerta del placard y le hicimos un paisajito. Un río que corre. Algunos pinos. Un cielo celeste, azul, violeta, naranja... Y un detallecito hadístico en el farolito que cuelga. La pregunta es... como hicieron para colgarlo allá arriba?!?!?!

 

Probamos tantas técnicas juntas para que el cielo saliera como queríamos... que ensuciamos cuanto objeto encontramos: bollos de papel, algodón, gasa, esponja, trapos, dedos... hasta que dimos con el material perfecto para darle el efecto: el borrador del pizzarón!!!!!!!

A la inspiración no le pidan explicaciones. Ahora habrá que comprar otro borrador, o conformarse con un trapo húmedo.
 Pero no me digan que ese cielo no valió la pena!
 
Espero les guste!
                  
Y, cuando el trabajo los agovie, los invito a pasear por la ladera de mi río de "puerta".
                           
Tal vez bajo la sombra del pino más lejano podamos tomarnos unos mates...

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